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El País

Martes, 16 de Marzo de 2021
TIENE 113 AÑOS Y ES LA PERSONA MÁS LONGEVA EN SUPERAR EL CORONAVIRUS EN EL PAÍS

Transitó la enfermedad sin síntomas en diciembre y espera recibir la vacuna en los próximos días. Es la segunda persona recuperada de mayor edad en todo el mundo.

Casilda Ramona Benegas de Gallego, 133 años y cerca de cumplir los 114, se contagió coronavirus en diciembre en el hogar donde reside del barrio Villa Primera, en Mar del Plata. Fue asintomática, se recuperó y ahora espera recibir la vacuna en los próximos días. Se trata de la persona más longeva del país y la segunda del mundo en recuperarse de la enfermedad.

La mujer paraguaya - argentina vive en una residencia geriátrica de la zona norte de Mar del Plata. Cursó la infección asintomática y nueve días después superó la enfermedad con 113 años y 259 días de vida.

"Se lo agarraron todos, se dieron cuenta por una empleada. Los hisoparon y todos los residentes dieron positivo. Ella por suerte no tuvo un solo síntoma, pasó los diez días bárbaro", contó Mayra, su bisnieta de 30 años, a 0223.

Según el Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud (Snvs), es una de los cerca de 500 infectados de más de 100 años en recuperarse. Además, es la segunda persona más longeva en recuperarse de la enfermedad en todo el mundo, detrás de la estadounidense-española María Branyas, nacida el 4 de marzo de 1907.

Casilda nació el 8 de abril de 1907 en el departamento de Itapúa, Paraguay. En 1945 abandonó su tierra natal, se casó con un español y se fueron a vivir a el norte argentino, primero en Jujuy, luego en Corrientes y por último en Chaco, hasta que finalmente se trasladaron de manera definitiva a Mar del Plata. En el 2000 se fue vivir a España junto a su familia, pero en 2013 retornó. Casilda fue ama de casa, se dedicó a cuidar a sus dos hijos y a sus nietos.

Su bisnieta destaca que "siempre fue muy sana. Nunca tuvo nada. Hace unos años la mordió una gata y la llevaron a una clínica. Los médicos no podían creer que le tenían que abrir una historia clínica con 111 años".

"Siempre fue una mujer muy alegre, yo nunca la vi enojada. No es que mantiene una dieta estricta y sana, siempre comió y tomó lo que quiso. Tiene un estomago de hierro que ni el coronavirus le pudo arrancar", contó su nieta.



Fuente: Minutouno